Tras un verano tan distinto a los que hemos vivido otros años y después de unas vacaciones atípicas, con el comienzo de septiembre llega el momento de volver a trabajar bien sea a la oficina o continuar con el teletrabajo.

Además de los consejos habituales para tener el mejor “aterrizaje” deberemos tener en cuenta la situación derivada de la pandemia que estamos viviendo y que ciertamente va a influir en nuestras conductas a partir de ahora. 

Los consejos habituales hablan de buscar una vuelta a la rutina lo más suave posible: volver a casa un par de días antes de comenzar a trabajar para poder ajustar los horarios de sueño a nuestro ritmo habitual, dejar espacio para momentos de ocio y relaciones con amigos y automotivarnos respecto a nuestra profesión. Además, y como recordamos en varios artículos anteriores es clave para nuestro bienestar físico y mental la realización habitual de ejercicio físico teniendo en cuenta nuestro estado y aumentando poco a poco el ritmo para evitar posibles lesiones. Algo muy habitual cuando tratamos de volver a la actividad y ritmo anterior de manera brusca.

Pero este septiembre no va a ser como los demás, de hecho, muchas personas ni siquiera volverán a la oficina y continuarán teletrabajando o trabajando de forma parcial en la oficina. Además, la incertidumbre económica y las dudas sobre conciliación familiar puede añadir ansiedad a la vuelta. Además de las ideas antes comentadas es importante que tratemos de reducir la incertidumbre dentro de nuestras posibilidades, conocer cómo va a ser la situación laboral y la vida personal y familiar. Menos dudas nos harán estar más tranquilos e influirán muy positivamente en nuestro día a día.